Conciertos para piano de Chopin

"Es la obra de un genio. El Sr Chopin privará al público de Varsovia de un gran placer si se marcha sin antes interpretar su nuevo concierto". 
Romanticismo
Chopin (1810-1849)
  • Concierto nº 1, Op. 11
  • Concierto nº 2, Op. 21
Frédéric Chopin b y n
"Calma y melancolía, dando la impresión de alguien que mira calmadamente a un lugar lejano y fijo que evoca mil recuerdos felices. Una especie de ensoñación bajo la luz de la luna en una preciosa tarde de primavera" (Chopin sobre el Larghetto de su Op. 11).

"Conciertos para piano de Chopin". Fecha publicación: 18 junio 2024.

A lo largo de su corta vida, el compositor polaco Frédéric Chopin (1810-1849) compuso sofisticadas y a la vez delicadas piezas cortas para el piano, de todos los palos. Sus nocturnos, baladas, scherzos, impromptus, polonesas, valses, mazurcas, estudios, etc. son archiconocidos y melodiosas miniaturas para el deleite del oído. Esto hace que, para mí, Chopin sea uno de los músicos del Romanticismo más fáciles de escuchar para el principiante. Aunque también juega en su contra cuando buscas algo más de sofisticación musical.

Curiosamente, fuera de su producción para piano solista, el genial músico cuenta con pocas obras para más amplios formatos. No se le conocen obras de cámara salvo un trío para violín, violonchelo y piano. Y tan solo cuenta con unas pocas composiciones orquestales entre las cuales destacan sus dos conciertos para piano y orquesta de los que te hablo en esta entrada.

Por qué Chopin no escribió grandes obras orquestales

A diferencia de los demás románticos de la primera mitad del sXIX, Chopin no fue dado a grandes formatos musicales.

Esto se debe al hecho, tal vez, de que llevó una vida algo errante, siempre huyendo de un conflicto (invasión de Polonia por el ejército ruso en 1830) o Revolución de 1848 en París (Francia) que provocó la caída de Luis Felipe I de Francia y el advenimiento de la Segunda República Francesa.

Tal vez también por su carácter tímido y retraído, a la vez que por su frágil salud, el pianista no pudo o no supo pensar "en grande". Y para qué, si sus piezas para piano de todo género son obras de arte diría yo. En fin.

Y en foros especializados se habla de su incapacidad de orquestar correctamente por desconocimiento de las capacidades de los distintos componentes de la orquesta, su inexperiencia o por inhabilidad.

Lo que es indudable es que sus dos conciertos para piano y orquesta son dos piezas muy bellas, ideales para iniciarse en formatos superiores al instrumento solista, antes de introducirse en la a veces difícil música de cámara. Pero no es menos cierto que, tras muchos años de escucha, parecen algo venidos a menos e inferiores a los grandes conciertos para piano de los demás románticos de su época (Brahms, Tchaikovsky, Schumann o Rachmaninov) y sus precursores, Haydn, Mozart o Beethoven.

Conciertos para piano de Chopin

Los conciertos para piano de Chopin son dos. El primero de ellos data de 1830 cuando el compositor tenía 20 años y lleva el número de obra 11.

Se compuso un año antes de la insurrección polaca de septiembre de 1831 contra el ocupante ruso (batalla de Varsovia de 1831) que puso final al levantamiento de Varsovia de 1830 (Revolución de los Cadetes).

Eran tiempos difíciles en Polonia, en los que un fuerte sentimiento nacionalista ardía en los corazones de los polacos. Los deseos de independencia fueron aplastados por los rusos en 1831, pero el sentimiento nacional polaco permaneció bien dentro del corazón de Frédéric François, para siempre.

El segundo es una obra más madura y completa, y fue escrito antes, entre el otoño de 1829 y febrero de 1830, aunque fue sometido a una revisión por el compositor, seis años más tarde.

Entiéndase bien. Aunque no se trata de grandes obras orquestales, son dos obras de gran belleza por su riqueza musical y melódica. Por lo diferentes que son de todo lo que se había publicado antes. De hecho, el músico y crítico musical Robert Schumann dejó escrita la siguiente alabanza respecto a su calidad melódica en 1836:

"Debemos estar seguros de que un genio como Mozart, si viviera en la actualidad, escribiría conciertos para piano como Chopin, no como Mozart".

 

Arthur Rubinstein interpreta el Concierto para piano y orquesta nº 2 en Fa menor, Op 21 de Frédéric Chopin

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Concierto para piano nº 1, Op. 11

El primer concierto para piano de Chopin en Mi menor, Op. 11 fue compuesto entre abril y agosto de 1830 cuando Chopin apenas tenía 20 años. Pero, curiosamente, es posterior en el tiempo a su concierto nº 2. Esto se debe a que fue publicado después por un retraso en la transcripción de la parte orquestal.

Su primera audición fue privada en la casa del compositor y tuvo lugar el 23 de septiembre de 1830. Asistieron amigos músicos y críticos musicales. Uno de ellos dejó publicado en un diario de Varsovia:

"Es la obra de un genio. El Sr Chopin privará al público de Varsovia de un gran placer si se marcha sin antes interpretar su nuevo concierto".

Posteriormente, el 11 de octubre de 1830 se presentó al público en el Ayuntamiento de Varsovia, pocos días antes de que el músico abandonara Varsovia en busca de paz y sosiego en Francia (marchó el 2 de noviembre a 1830).

El compositor se puso al teclado en ambas interpretaciones. Sobre la segunda interpretación, abierta al público dejó escrito el autor: "No estaba lo más mínimo nervioso y toqué como tocaría cuando estoy solo. Todo salió bien y los bravos al final fueron ensordecedores".

Este concierto se publicó en 1834 y fue dedicado, tardíamente al pianista alemán Friedrich Kalkbrenner (1784-1849) una de sus primeras amistades a su llegada a París.

Orquesta

La disposición de la orquesta en este concierto es ligera con los siguientes instrumentos: Piano, 2 trompas, 2 trompetas, 1 trombón, conjunto de cuerdas y timbal. Pero es habitual escucharlo en una configuración de cuerdas y piano solamente.

Movimientos

Los movimientos de este concierto para piano de Chopin, Op. 11 son 3, como mandaban los cánones (entre paréntesis la duración de la interpretación de Claudio Arrau con la London Philarmonic Orchestra, dirigida por Eliaahu Inbal para Philips).

  • Allegro maestoso (20,43 min)
  • Romance. Larghetto (11,18 min)
  • Rondo. Vivace (10,14 min).

El primer movimiento (Allegro maestoso) es musculado y de gran duración. Comienza con una introducción de una bella melodía las cuerdas con cierto dramatismo, a la que emula posteriormente el piano. La entrada del piano es brillante, allá por el minuto cuatro y medio. Se hace el silencio, el piano toma el liderazgo durante unos segundos para tomar el protagonismo en bellísimas notas, típicamente chopinianas. Es una pieza heroica que refleja frustración, lucha, impaciencia y añoranza por el tiempo pasado.

El Larghetto del segundo movimiento (Chopin lo llamó "Romance") es de gran belleza. El propio compositor dejó escrito al respecto de esta melodía en una carta fechada el 15 de mayo de 1830 así:

"calma y melancolía, dando la impresión de alguien que mira calmadamente a un lugar lejano y fijo que evoca mil recuerdos felices. Una especie de ensoñación bajo la luz de la luna en una preciosa tarde de primavera".

Se cree, según los biógrafos, que este movimiento se inspiró de los profundos sentimientos del joven Frédéric por Konstancja Gładkowska (1810–1889), soprano que el polaco conoció en el conservatorio de Varsovia cuando tenía 19 años.

Piezas que evocan un sentir parecido son los Nocturnos Op. 15, nº 1 y 2 de Chopin.

El tercer movimiento (Vivace) está escrito en forma de rondó con una estructura de una danza popular de Cracovia. Es un movimiento rápido que comienza con las cuerdas dando paso inmediato a un veloz piano también clásico de Chopin.

Concierto para piano nº 2, Op. 21

El concierto para piano y orquesta en Fa menor, Op. 21, como hemos visto, es anterior en el tiempo que el Op. 11. Fue escrito entre el otoño de 1829 y febrero de 1830.

Al igual que el Op. 11, se celebró una primera audición en privado, en la casa de Chopin, el 31 de febrero de 1830, acompañado por una pequeña orquesta dirigida por Karol Kurpiński (1785-1857).

El concierto fue dedicado a Delfina Potocka (1807-1877), influyente condesa y protectora del músico polaco.

Movimientos

Los movimientos de este concierto para piano de Chopin, Op. 21 son 3 (entre paréntesis la duración de la interpretación de Claudio Arrau con la London Philarmonic Orchestra, dirigida por Eliaahu Inbal para Philips). La estructura es similar a la del Op. 11.

  • Maestoso (14,37 min)
  • Larghetto (10,05 min)
  • Allegro vivace (9,12 min).

El primer movimiento (Maestoso) es de gran nobleza, melancólico y no exento de cierto dramatismo. De nuevo, la orquesta abre los primeros compases hasta aproximadamente el minuto 2,40 cuando el piano toma el liderazgo y reproduce la misma melodía de entrada con suavidad y mucha sensibilidad.

Sobre el minuto 6,29 hay unas bellísimas notas del piano, típicas de Chopin, de esas que te cautivan y te hacen evocar momentos y lugares lejanos que dejaron, alguna vez, una huella en nosotros.

El Larghetto es precioso desde sus primeros compases en los que la orquesta acompaña muy solapadamente al piano, que toma todo el protagonismo como numerosos trinos y florituras. En su parte central el piano deambula con gran creatividad sin apenas apoyo orquestal en decenas de notas.

El Allegro vivace final que cierra este concierto se basa en una mazurca plena de virtuosismo pianístico. Es una pieza que evoca viajes a tierras lejanas y desconocidas.

Conciertos para piano de Chopin

  • Concierto nº 1, Op. 11
  • Concierto nº 2, Op. 21

Obras orquestales de Chopin

Aparte de los dos conciertos para piano, Chopin compuso entre 1827 y 1831 otras 4 obras orquestales (al menos que se sepa, porque se salvaron). Fue durante los años que pasó en el Conservatorio de Varsovia, y las planteó como ejercicios durante su formación pianística.

La más conocida de ellas es su Gran Rondó de Concierto Krakowiac en Fa mayor Op. 14 (1828), una obra escrita para el debut vienés de Chopin en 1829. Fue tal el éxito de la crítica y del gran público vieneses que Chopin se animó a componer sus dos conciertos para piano de inmediato.

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