Las Cuatro Estaciones de Vivaldi

"Le quattro stagioni" son los 4 primeros conciertos de una obra más amplia, los 12 conciertos para violín, Opus 8 de Vivaldi
Barroco
Vivaldi (1678-1741)
  • La primavera, RV 269
  • El verano, RV 315
  • El otoño, RV 293
  • El invierno, RV 297
Venecia Italia (Henrique Ferreira Unsplash)
Anticipándose al Romanticismo muchos años, Vivaldi rompe con la rigidez compositiva barroca para tomar inspiración en los distintos cambios climáticos a lo largo de les estaciones del año.

A cualquiera que le pregunten por la obra más conocida de Antonio Vivaldi (1678-1741), con toda seguridad, te dirá, y sin faltarle razón, que Las Cuatro Estaciones. Sin embargo, conviene recordar que de los más de 500 conciertos escritos por "il prete rosso", más o menos la mitad fueron escritos para el violín. Y de estos, hay también bellísimas obras de arte musical barroco que no le quedan a la zaga.

Las Cuatro Estaciones

La primera cosa que hay que aclarar sobre Las Cuatro Estaciones de Vivaldi (en el original italiano, "Le quattro stagioni") es que, más que una obra completa o de un concierto, se trata de los cuatro primeros conciertos para violín de una obra más amplia, de doce conciertos para violín, con el número de obra Opus 8.

A estos 12 conciertos para violín Op. 8, se les conoce como "Il cimento dell'armonia e dell'inventione" (La Prueba de la armonía y de la invención).

Son estos:

  • Concierto nº 1 en Mi mayor, "La primavera" (La primavera), RV 269
  • Concierto nº 2 en Sol menor, "L'estate" (El verano), RV 315
  • Concierto nº 3 en Fa mayor, "L'autunno" (El otoño), RV 293
  • Concierto nº 4 en Fa menor, "L'inverno" (El invierno), RV 297
  • Concierto nº 5 en Mi bemol mayor, "La tempesta di mare" (La tempestad del mar), RV 253
  • Concierto nº 6 en Do mayor, "Il piacere" (El placer), RV 180
  • Concierto nº 7 en Do menor, "Per Pisendel" (Dedicado a Johann Georg Pisendel), RV 242
  • Concierto nº 8 en  Sol menor, RV 332
  • Concierto nº 9 en Re menor, RV 236 (scored for violin) / RV 454 (scored for oboe)
  • Concierto nº 10 en Si bemos mayor, "La caccia" (La caza), RV 362
  • Concierto nº 11 en Re mayor, RV 210
  • Concierto nº 12 en Do mayor, RV 178 (para violin) / RV 449 (para oboe)

Como puedes ver, de ellos, los cuatro primeros conciertos llevan el nombre de una de las estaciones del año que quieren representar, comenzando por la primavera, seguida del verano, el otoño y el invierno. Y son la obra de la que te estamos hablando aquí.

Las Cuatro Estaciones son, en realidad, la partitura para cuatro Sonetos que muchos atribuyen al propio Vilvaldi, dedicados a cada una de las estaciones.

Y es a partir del texto que el compositor encuentra el ambiente y ánimo para representar musicalmente lo que las palabras de cada soneto están transmitiendo.

Soneto La Primavera (italiano)

Aquí te pongo el Soneto en que se inspiró La Primavera (aquí tienes los 4 Sonetos en italiano e inglés) en sus tres movimientos, Allegro, Largo y Allegro.

Allegro
"Giunt' è la Primavera e festosetti
La Salutan gl' Augei con lieto canto,
E i fonti allo Spirar de' Zeffiretti
Con dolce mormorio Scorrono intanto:
Vengon' coprendo l' aer di nero amanto
E Lampi, e tuoni ad annuntiarla eletti
Indi tacendo questi, gl' Augelletti;
Tornan' di nuovo al lor canoro incanto:"

Largo
"E quindi sul fiorito ameno prato
Al caro mormorio di fronde e piante
Dorme 'l Caprar col fido can' à lato."

Allegro
"Di pastoral Zampogna al suon festante
Danzan Ninfe e Pastor nel tetto amato
Di primavera all' apparir brillante."

Soneto La Primavera (inglés)

Allegro
Springtime is upon us.
The birds celebrate her return with festive song,
and murmuring streams are softly caressed by the breezes.
Thunderstorms, those heralds of Spring, roar, casting their dark mantle over heaven,
Then they die away to silence, and the birds take up their charming songs once more.

Largo
On the flower-strewn meadow, with leafy branches rustling overhead, the goat-herd sleeps, his faithful dog beside him.

Allegro
Led by the festive sound of rustic bagpipes, nymphs and shepherds lightly dance beneath the brilliant canopy of spring.

Por qué es una obra maestra

Esta colección de 12 conciertos Op. 8, es una obra maestra por tres razones principales:

La primera de ellas porque fueron escritos entre 1720 y 1723, cuando el compositor veneciano contaba con 47 años en pleno barroco musical y madurez de Vivaldi.

La segunda porque, en aquella época, musicalmente hablando, supusieron una revolución tanto por su estructura, como por la belleza de sus pasajes, con permiso del virtuosismo y dominio técnico que exige la partitura del violín.

Y la tercera porque, anticipándose al Romanticismo muchos años, Vivaldi rompe con la rigidez compositiva barroca para tomar inspiración en los distintos cambios climáticos a lo largo de las estaciones del año, para componer y dedicar a cada estación los movimientos de estos conciertos.

Esta licencia de inspirarse en un elemento bello de la naturaleza o en sentimientos personales, para componer con cierta libertad mental sobre el corsé de la música barroca y nombrar su producción musical, sin duda, debió dejar perplejos a los críticos musicales de la época de Vivaldi: el barroco.

Janine Jansen interpreta las Cuatro Estaciones de Vivaldi con la Internationaal Kamermuziek Festival el 29 de junio de 2014, el el TivoliVredenburg, durante el Festival Internacional de Música de Cámara de Utrecht

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Estructura de Las Cuatro Estaciones

Los 12 movimientos que componen la obra se organizan en 4 conciertos con 3 movimientos cada uno.

La Primavera

El Concierto nº 1 en Mi mayor, "La primavera" (La primavera), RV 269 se compone de tres movimientos con una duración de unos 6 minutos según la interpretación.

  • Allegro
  • Largo
  • Allegro

Abre las 4 Estaciones la Primavera con un movimiento alegre y muy conocido que te transporta al despertar de la vegetación tras el duro invierno y el reposo de las nieves heladas.

El segundo movimiento de La Primavera de Vivaldi (Largo), es lento, como si de ese despertar se tratara. El violín va lentamente desperezándonos como si el sol se levantara sobre la campiña y, tras sus rayos sanadores, todo cobrara vida.

El tercer movimiento, Allegro, retoma el espíritu del primero pero por su tempo y melodiosidad emula la actividad primaveral en el campo a media mañana, de un día soleado en el que todas las especies, animales y vegetales, disfrutan de las actividades para las que fueron creadas.

El Verano

El segundo concierto, Concierto nº 2 en Sol menor, "L'estate" (El verano), RV 315, se compone de tres movimientos con una duración aproximada de unos 7 minutos según la interpretación.

  • Allegro non molto
  • Adagio
  • Presto

El primer movimiento comienza con un pausado y bello solo de violín, algo lánguido, replicado dulcemente por la orquesta. Le sigue un ritmo trepidante del violín, apoyado por el violoncelo que equilibra la tensión, hasta que el resto de la orquesta refrenda la tensión. De nuevo la calma, para dar paso a un violín que realiza florituras a modo de pajarillos alegres que se cobran un gusano que llevar al nido para alimentar a sus crías. Y de nuevo la tensión rápida de la orquesta recorriendo veloces notas del pentagrama.

El Adagio del segundo movimiento devuelve la paz, aunque sea momentáneamente. El violín es acompañado por el resto de la orquesta, sutilmente.

El presto del tercer movimiento es trepidante (seguro que Beethoven lo adoraba) y bellísimo. Las notas agudas del violín contrastan con la rapidez de la orquesta que acompaña y arropa la línea musical principal, a ratos dramática.

El Otoño

El Otoño es el tercer concierto, Concierto nº 3 en Fa mayor, "L'autunno" (El otoño), RV 293, también compuesto por tres movimientos, como los anteriores de unos 7,40 minutos de duración dependiendo de la interpretación.

  • Allegro
  • Adagio molto
  • Allegro

El Allegro lo habrás escuchado mil veces. Es pegadizo e imposible de olvidar. Tras la conocida entradilla, el violín mantiene un diálogo con el resto de la orquesta que replica al rápido violín con altos y bajos más acentuados o tenues según el compás abordado.

El Adagio molto es un nuevo pasaje tranquilo de transición, diálogo entre el clavecín y los violoncelos, violines y violas, que recuerda al caer de las hojas de los árboles cuando soplan los primeros vientos otoñales. El clave le da un tono melancólico, de lenta pérdida y recogimiento.

Pero es solo un espejismo ya que el cierra el tercer concierto un Allegro cuasi marcial también archiconocido, ágil y vivo. En su declamar, el violín reclama su lugar como si no quisiera dar paso al otoño, queriendo todavía brillar como el sol de estío ya pasado.

El Invierno

El Concierto nº 4 en Fa menor, "L'inverno" (El invierno), RV 297 cierra el grupo de 4 conciertos que son Las Cuatro Estaciones. De una duración aproximada de cinco minutos, se compone de tres movimientos:

  • Allegro non molto
  • Largo
  • Allegro

Abre el cuarto concierto, un Allegro non molto, también muchas veces escuchado, que recuerda a un día soleado de invierno, paseando, ateridos de frío, por la nieve.

El Largo presenta un violín acompañado del resto de violines que, a modo de pizzicato, recuerdan un paseo en coche de caballos por la campiña helada, bien abrigados.

El Allegro final tiene un comienzo tranquilo en el que el primer y segundo violín son protagonistas, apoyados por la viola y el violoncelo.

 

 

Las Cuatro Estaciones de Vivaldi

  • La primavera, RV 269
  • El verano, RV 315
  • El otoño, RV 293
  • El invierno, RV 297

Las Sonatas de Valle-Inclán

Hablando de estaciones del año, Don Ramón María del Valle-Inclán, el gallego universal, integrante del modernismo literario del sXX, tiene cuatro novelas cortas llamadas Las Sonatas.

En sus Sonatas (de Primavera, Estío, Otoño e Invierno), se narran las Memorias del Marqués de Bradomín en cuatro etapas de su vida, desde la impertinente juventud, hasta la senectud, pasando por la edad adulta y la madurez vital.

Este personaje, para muchos autobiográfico del propio Valle, se definía a sí mismo como "feo, católico y sentimental". Y a lo largo de las cuatro obras literarias, tiene cuatro encuentros amorosos, correspondidos o no que reflejan su evolución temporal.

En la barroca Sonata de Primavera, el Marqués pretende a la niña María Rosario, una de las cinco hijas de la princesa Gaetani, cuando acude a un convento italiano del XIX, a entregar una misiva, con trágico desenlace.

La Sonata de Estío transcurre en México. La Niña Chole es la víctima de los amoríos de Bradomín. En la Sonata de Otoño, Bradomín acude a la búsqueda de un antiguo amor de juventud, Concha. En su lecho de muerte del pazo gallego donde se desarrolla, Concha y Bradomín coquetean con un pasado, con permiso de la muerte que está pronta a llevarse a la enferma.

Finalmente, en la Sonata de Invierno, un viejo Marqués de Bradomín, carlista convencido, acude a un convento navarro a curar una herida en su brazo que le ha dejado manco (como el escritor en su vida real). Allí se enamora de la enfermera que le sana su brazo cercenado, sin ser consciente de que es su propia hija fruto de un amorío pasado.

¡Qué buena forma de leer a Valle-Inclán, al tiempo que se escuchan Las Cuatro Estaciones de Vivaldi!

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